Un Río íntimo, lejos del guión turístico.
Explorar Río con Latitude 0 es vivirlo como lo hacen quienes lo aman, lo habitan y lo entienden.
Y eso... no está al alcance de todos.


Ascenso al Cristo Redentor
Hay miradores. Y hay lugares que te miran de vuelta.
Desde los senderos del Parque Lage un jardín tropical donde el arte y la historia conversan en silencio, comienza un ascenso que no es solo físico, sino simbólico.
Subir al Corcovado es entrar en otra dimensión de Río
- Puedes elegir la caminata guiada entre raíces y orquídeas de la Mata Atlántica, o dejarte llevar por la calma del tren panorámico.
- En la cima, el momento es solo tuyo: un brindis privado al amanecer, sin multitudes, sin interrupciones.
Y quizás, si sabes mirar, descubras la pequeña capilla escondida en el corazón del Cristo.
Un secreto que pocos conocen…

Ala Delta en Río: Un Vuelo sobre la Ciudad Maravillosa
Desde Pedra Bonita, el horizonte deja de ser límite.
En lo alto del Parque Nacional da Tijuca, una plataforma se abre al vacío. Y desde allí, el salto no es solo físico: es una entrada a la libertad más pura.
- Guiado por un instructor privado, flotarás sobre la ciudad: Ipanema, Copacabana, la curva perfecta de la Bahía de Guanabara… Todo se despliega sin esfuerzo, como si Río te ofreciera sus secretos desde el aire.
- El aterrizaje, junto al mar de São Conrado, marca el final del vuelo y el inicio del recuerdo.
Brindis incluido. Palabras, no necesarias.



Barrio de Santa Teresa: Bohemia y tradición
Donde Río se detiene a contemplarse.
Hay barrios que se visitan. Y hay otros que se sienten.
- Santa Teresa es un alto en el tiempo: casas coloniales cubiertas de buganvillas, tranvías que aún saben a infancia, talleres de artistas que no abren con horarios, sino con miradas.
- El recorrido empieza en la Escalera de Selarón, estalla en color y termina en calma. Entre calles empedradas, llega un almuerzo íntimo con vistas suspendidas sobre la ciudad.
- Y al final, cuando el día se disuelve, un mirador escondido: el Rato Molhado.
Sin turistas. Sin prisa. Solo tú y la luz dorada de Río rindiéndose.

Ilha grande: playas vírgenes y aguas cristalinas
Un santuario natural donde el tiempo pierde prisa y el mar lo cubre todo de calma.
Zarpamos desde Angra dos Reis en un yate privado rumbo a playas vírgenes, accesibles solo para quienes saben esperar lo extraordinario.
- Descanso absoluto en una villa frente al mar, con chef personal y todo el tiempo del mundo.
- Caminatas por senderos ocultos, baños en aguas translúcidas, atardeceres que no piden testigos

Pão de Açúcar: el arte de contemplar Río
Un ícono de Río con una perspectiva única
Un clásico que revela su lado más íntimo
Asciende en el legendario Bondinho hasta lo alto del Pão de Açúcar y descubre una de las panorámicas más imponentes del mundo. Pero no como los demás.
-
Acceso reservado, sin esperas ni multitudes.
-
Sunset experience con cóctel de autor, frente al cielo encendido.
-
Cena privada en la mítica Mureta da Urca, con la Bahía de Guanabara como único testigo.
Una postal eterna, vivida con la calma de quien tiene el privilegio del tiempo.

Cultura gastronómica: sabores que cuentan historias
Una travesía sensorial por la alta cocina carioca
Río no solo se contempla: se saborea. Te guiamos por una ruta reservada a quienes aprecian lo auténtico servido con elegancia.
-
Cena degustación en Oro, el arte contemporáneo de la cocina brasileña con estrella Michelin.
-
Mesa privada en Aprazível, entre jardines y vistas de postal en Santa Teresa.
-
Cata de cachaças artesanales con un maestro destilador local.
Una inmersión profunda en los sabores de Brasil, diseñada para paladares que buscan más que comida: emoción, identidad y memoria.

Descubre el alma secreta de Río
Con nuestro acompañamiento personal, cada experiencia se convierte en una puerta abierta a lo extraordinario:
– Un vuelo en parapente sobre el mar cuando cae el sol.
–Una jornada de bienestar en un jardín secreto de Santa Teresa.
Un desayuno servido al amanecer frente al Corcovado.
Un acceso reservado a un ensayo de samba antes del carnaval.
– Una fiesta donde la ciudad se olvida del resto del mundo.